sábado, 15 de mayo de 2010

"Yo, amor, he aprendido a cocer con tu nombre,
voy juntando mis días,
mis minutos, mis horas con tu hilo de letras"
Gioconda Belli

lunes, 3 de mayo de 2010

25

Casi un tercio de siglo si somos aguafiestas
Y si la resaca no me seca la boca
Mi labia joven la quemará

Apenas una olita de charco si somos dulces
¡Y cuántos amantes livianos y discursos radioactivos!
Todo para armar rompecabezas finos.

Una encantadora pincelada de vida si somos artistas
Como grupos de palomas con las patas llenas de color
Y la bella fantasía era la pura vida continua

Esos 25 años escuchan cómo corre el mundo por el mar y por el cielo
25 años que no quieren tirar falsas monedas de rescate
Que ruegan porque la ausencia amanezca sin tiempo
Y naufragan aún entre sueños que sostienen el amor


25 años y, como somos románticos, sólo son 25 años.



jueves, 1 de octubre de 2009

Efìmero

Te imagino despertando conmigo
en una casa pequeña
y una cama grande
en donde la brisa calentada por el sol
no sufra por el tiempo.

A media mañana te leo a Benedetti
y viendo dos mariposas
volar sobre un Principito
vuelves a dormir.

Por la tarde recorres mis años
con tacto y olfato lunático
pintando sobre mi cóncavo corazón
estrellas sobre gris.

De noche y sin apuro
hay un periodo de calma
donde los ánimos se igualan.

Ahí te veo como un monzón
escondido entre rocas
que viene hacia mí
pero que en unas horas
empacará para partir.

Si te vas al sur o al norte
lleva tres cuentos.
Y luego sucumbe ante el hechizo
porque en lo efímero volverás.



martes, 1 de septiembre de 2009

Me gustan los poemas

Me gustan los poemas
porque la luna está en mi cabeza.
Porque la ruina no ha llegado
a mi casa traviesa.

Porque es hacer fogata
en el insomnio
donde no hay suplentes
seductores de encomio.

Porque se vuelven perpetuos
cuando entrelíneas hay un soneto
y entender que de noche
mis escudos se vuelven obsoletos.

Porque son un día feliz
caminando los puentes lluvia
que no veo bajo el gris.

Porque son como los corales
bajo el mar de Cartagena
y luego entre caminos sierra
el permiso eterno de mi abuela.

Porque todas sus calles
conducen al mejor desierto.
Triple sueño
y doble me despierto.

Porque voy llegando
a la atmósfera
con una moneda extendida
haciéndome mártir bajo el llanto
de mi piel comprometida.

Porque son los únicos
que bailan con mis lágrimas
en donde conviven
guerreros, poetas y máquinas.

Porque el delineado
de ciertas figuras
no necesita de vestiduras.
Me urge tapar los renglones
ausentes en las pinturas.

Porque son valientes
canciones sin ruido.
El exilio de los
cuentos comprimidos.

Porque son una sílaba
una pausa, un gemido
amor
un sonido.


domingo, 30 de agosto de 2009

Perio-distas

Es floja su curiosidad
Y se llevan al borde de la colcha
El miedo entre los dedos
De salir algún día
Y ya no poder contar deseos.

Es floja su memoria
Y hablan cuanto pagan
Callan lo que duermen
Violan la palabra.

Es floja su justicia
Y cierran los ojos
Cuando no abren sus manos
Cuando cantan en vano.

Es floja su patria
Y quiebran la verdad
Queman la memoria
Ahuyentan a los héroes.

Es floja su vida
Y corrompen las pantallas
Vomitan en papel
Trotan con las bestias.

Es floja su pluma
Y toman siesta en la crónica
Ríen en la nota
Mueren en el acto.

sábado, 29 de agosto de 2009

Ira

Que en tu memoria primen los efectos de una locura desenfadada
y que en tus pies repose el peso de tus errores transeúntes
por una vida patética y solitaria.

Que tu mirada refleje el obelisco de tus pobres creencias y sabores

y que tus palabras respondan a un discurso concertado
en donde la luz se funda en sus más básicos colores.
Que tus mentiras se hagan eco con el devenir de los tiempos

y que el tiempo por fin te haga hombre en cada tarde de invierno.

Y que cuando voltees a verme solo digas dos palabras:


Cuando no me quería ir
A un término medio de nuestra próxima nostalgia
el demonio ya pacta con el tiempo.

El uno y el siete se despiden
la entonación y el ritmo se separan
el tigre y la serpiente ya no se aman.

Pero él no puede cantar.
Yo susurro y susurro un eco tan fuerte, tan fuerte
que hasta tú ya me sientes.

A un término medio de nuestra absoluta confianza
yo soy la que pacta con el tiempo.
Me verás en este próximo invierno.