lunes, 13 de mayo de 2013

Te admiro

Te admiro desde lo más profundo de mi subconsciente. Es una admiración extraña y, a veces, desbordada que tiene un lado de vergüenza y recelo. 

Pero, la verdad es que admiro como discurres y piensas hablando del mundo. Cómo manejas las palabras, cómo organizas situaciones, mapeas personajes y conectas, finalmente, todo. 

Y me enamoré de ti porque mi mente estuvo preparada para recibir tu ideas y quizás darte a pensar las mías. 

Te admiro. Porque en el cuerpo y en la mente sabes fundir la lealtad al trabajo duro con la lealtad al ingenio. Y no mueres en el intento.